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Por Hugo Cuello

2013 es un año de transición, pero eso no significa que haya que perder de vista lo que ocurre en el continente, porque también será el año donde confirmemos el camino a seguir. Europa se arriesga a que el desmoronamiento económico venga acompañado por una nueva geografía política, y que la nueva integración de la zona euro pueda ir de la mano con la desintegración económica de facto en la UE. Como Sebastian Dullien argumenta en el informe de ECFR, “Why the euro crisis threatens the European single market” hay un riesgo significativo de una desintegración gradual del sistema del Mercado Único.

Gracias a la integración cada país había podido buscar su nicho de mercado, experimentar con diversos modelos de crecimiento y ajustarlos hasta encontrar el éxito. Pero en la actualidad, como explica José Ignacio Torreblanca en su artículo en El País, estamos inmersos en la aparición de dinámicas centro-periferia y percepciones de ganadores y perdedores inéditas y peligrosas. Por su parte, Mark Leonard señala en Reuters que a pesar de salir del paso de la crisis, parece probable que disminuya la profundidad del mercado único, como se ve cuando las empresas alemanas mal administradas están pagando menos intereses que las empresas españolas bien gestionadas. Estas nuevas barreras entre los miembros de la eurozona darán lugar a un nuevo enfoque centrado en los mercados nacionales. Algo que para Europa significará menos competencia, menor crecimiento y mayores precios para los consumidores.

Desde fuera, una de las instituciones que intenta evitar este descalabro es el FMI, que está tomando un nuevo papel tratando que los Estados den pasos hacia una unión bancaria y presupuestaria en la zona euro para evitar otras crisis y que permitan un futuro federalismo presupuestario. Pero sorprendentemente el FMI no pide que estos cambios vengan acompañados de más políticas de austeridad, como era lo habitual, sino todo lo contrario. Ya en su informe Perspectivas Económicas Globales de Octubre del año pasado, el Fondo admitía que habían infravalorado el impacto negativo en la economía de recortes de gasto y aumento de impuestos. Pero en un nuevo Working Paper cuyo título es ya bastante explícito  (“Errores de predicción del crecimiento y multiplicadores fiscales”) llega a la conclusión final de que dosis excesivas de austeridad son contraproducentes.

Al menos, tras este jarro de agua fría del FMI a las políticas europeas, parece que algunos están aprendiendo la lección. De pronto, la Comisión Europea ha confirmado que dará más tiempo a España para cumplir el déficit y que no pedirá nuevos ajustes para este año, pese al riesgo de desvío constatado por el Ministerio de Hacienda para este año. Pero ¿cambiará también el dictado de Berlín?  Según el diario Der Spiegel, el Ministro de Finanzas Schäuble no sólo no piensa cambiar de política, sino que pretende desarrollar un plan de austeridad también en Alemania después de las elecciones, ahora que se empiezan a ver signos de contracción en su economía. ¿Arriesgará el futuro económico de la Unión la percepción nacional Norte-Sur, o veremos un cambio de rumbo económico con un marcado protagonismo en las instituciones europeas e internacionales?

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Acerca de El Blog de ECFR Madrid

Oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR en sus siglas en inglés), el primer think tank paneuropeo.

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