Por Hugo Cuello

En la oficina en Madrid de ECFR dedicamos una serie especial a nuestro evento sobre China 3.0 de esta semana. Allí, las Golden Week son semanas especialmente importantes en el calendario, donde se sitúan fechas como el Día Nacional o el Día del Trabajador. Sin duda para ECFR esta semana es una Golden Week, así que trataremos de acercarlo a los lectores gracias a los artículos que nuestros invitados al evento escribieron en el informe. Hoy nos centramos en el artículo “What will China 3.0 mean for Europe?” que Jonas Parello-Plesner, investigador principal de ECFR y coordinador del informe, ha escrito junto con Françoise Godement, también investigador principal de ECFR.

Para Europa, la cuestión china es multifacética, y va desde África hasta la no proliferación o la gobernanza global. Pero en realidad, China entiende mejor lo que está pasando en Europa que viceversa.  Antes los europeos considerábamos que China tenía que aprender de nosotros, pero ahora que son la segunda potencia mundial, tenemos que entenderles y entender los debates que allí ocurren. Por otro lado, algunos líderes chinos lamentan que la UE no tenga una más y mejor cohesión en su toma de decisiones, pero la mayoría son felices con la idea de tener 27 relaciones bilaterales en las que China siempre tiene la sartén por el mango. Si priman los intereses nacionales frente a la perspectiva europea, China nunca reconocerá el trato que un actor de 500 millones de personas puede conseguir.

 Europa se juega mucho en sus relaciones, y en importantes cuestiones se está encontrando con una China más fortalecida, como en comercio e inversión, regulación financiera, deuda pública, seguridad energética, cambio climático, Oriente Medio y África. De esta forma, Europa debe entender qué está ocurriendo y así actuar en consecuencia. China 3.0 es más compleja que China 2.0, y no vale fijarse únicamente en las resoluciones del Partido Comunista Chino o en los Planes Quinquenales. Algunos líderes salientes como Wen Jiabao se dieron cuenta de que un éxito económico depende de continuas reformas legales y políticas, como una mayor efectividad de un incipiente sistema de bienestar, protección de la propiedad intelectual o revisiones desde dentro y fuera del partido. De esta forma, los europeos deberían tener una visión más estratégica con incentivos a los reformistas, y llegar más lejos de las capitales usando sus redes de gobernanza.

Con las nuevas redes por ejemplo, la “weiplomacy” es un buen instrumento para interactuar y fomentar el debate. Weibo, el twitter chino, es la red social usada por más de 300 millones de personas, y es algo difícil de controlar por el Partido. El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, tiene más seguidores en Weibo que en Twitter, así que el uso de la diplomacia digital es clave en el proceso, involucrando de esta manera a la sociedad civil.

Económicamente, China está desarrollando un nuevo modelo para acercarse a nuevos mercados, y la inversión china en Europa es algo a tener en cuenta (se predice que China invertirá unos 250.000 millones de euros en la próxima década sólo en Europa), así que existe un nuevo cordón umbilical entre las dos regiones que necesita de ciertas medidas sin llegar a ser proteccionistas. Así Europa debería abrirse a la inversión china, sin perder de vista reclamaciones de una mayor transparencia; y debe aprovechar el deseo de China de centrarse en su consumo interno para impulsar la igualdad de trato de sus empresas incluidas en una “segunda apertura” de su economía.

En política exterior, nada asegura que la nueva generación de líderes sea más capaz que la actual de tratar con su vecindario, pero su refuerzo como potencia implicará que debe empezar a preocuparse por su papel en las responsabilidades internacionales. De esta forma, Europa debería fomentar ese papel desde un compromiso mutuo, y dar una perspectiva multilateral a las disputas territoriales chinas. La cooperación entre ambos quizás no deba de basarse en grandes principios abstractos, sino en casos concretos de convergencia de intereses, que podrían ir modificando los cálculos chinos a largo plazo.

Acerca de El Blog de ECFR Madrid

Oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR en sus siglas en inglés), el primer think tank paneuropeo.

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