Por Hugo Cuello

La Canciller alemana Angela Merkel ha abierto hoy el curso político de la semana con una conferencia de prensa clave sobre la situación política actual. Ha salido  en defensa del Banco Central Europeo, cuestionando a la vez el alcance de la supervisión bancaria y defendiendo las últimas reformas en Grecia. Y aquí se ha podido apreciar, como ya señalan muchos analistas, cómo durante los años de crisis ha habido una evolución en el discurso de la Canciller, moviéndose de un debate nacionalista y populista a uno más constructivo y ambicioso.

Parece que tras conseguir éxitos en el campo económico europeo como el Pacto Fiscal o la regulación presupuestaria, el gobierno alemán ha cambiado de estrategia, con el objetivo a largo plazo de convencer a todos para ceder más soberanía a las instituciones europeas.  Incluso la propia Alemania parece estar dispuesta a hacerlo, como muestran los últimos consentimientos del Bundestag, el fallo del Tribunal Constitucional sobre el MEDE, o incluso la derrota del Busdesbank en el debate de la compra de bonos. Por tanto cabría preguntarse ¿Está Alemania perdiendo poder en Europa?

La cuestión no es tan sencilla porque, como señala el columnista Wolfgang Münchau en Financial Times, Draghi habrá ganado la batalla de los bonos pero a partir de ahora le será más complicado convencer al Busdesbank sobre el cambio de política monetaria. En definitiva Weidmann, presidente del Bundesbank, seguirá siendo la principal oposición al actual consenso de una respuesta política a la crisis.
Por otro lado, el Tribunal Constitucional dejó claro que el Busdestag iba a seguir en la actualidad europea con un poder especial, ya que toda revisión del MEDE y proyecto de rescate pasará por sus manos, como han decidido al poner un límite de 190 mil millones de euros.  Aunque como explica Megan Greene del Roubini Global Economics, estas condiciones del Tribunal Constitucional pueden volverse en contra de la Eurozona, ya que si España e Italia hacen la petición de compra en el mercado primario a los fondos europeos, más la compra del MEDE con cantidad máxima permitida y contando con lo que ya se ha gastado para los bancos españoles, los fondos de rescate se acabarán en 2014.

Entonces, ¿qué les ocurre a los alemanes? Recordando el excelente análisis de Ulrike Guérot, investigadora principal de ECFR y Directora de la iniciativa Germany in Europe, los alemanes siempre se han sentido como las victimas de la crisis, y como señalan las ultimas encuestas en el país, la Canciller ha llegado más lejos de lo que muchos alemanes habrían querido. De hecho, cada vez se acerca más al corazón de la política alemana, hasta el punto que Judy Dempsey, de Carnegie Europe, llega a cuestionarse si Merkel podrá venderle una subida de la inflación a los alemanes, algo que muchos analistas consideran necesario para la mejora de la situación, pero que a simple vista parece impensable.

Lo que es indudable es que, como señalaba Hans Kundnani editor de ECFR, Alemania ya ha entrado en el debate de unión política, y parece que una vez ha impuesto sus preferencias económicas, ahora pretende imponer las políticas, aunque sus ciudadanos no estén tan seguros. Pero según la Canciller, el problema de la opinión pública alemana hacia Europa no es de desprecio, es sólo “que ven que Europa no funciona bien, y quieren que cambien esas debilidades”.

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Acerca de El Blog de ECFR Madrid

Oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR en sus siglas en inglés), el primer think tank paneuropeo.

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