Por Cristina Casabón 

El ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo, se ha reunido el 9 y el 10 de septiembre con el nuevo presidente de Egipto, Mohamed Morsi para fomentar la actividad de las empresas en ambos países. García-Margallo es el primer políticos de la UE que se reúne con Morsi, y esta iniciativa ha sido muy valorada por un país que está desplegando todas sus armas diplomáticas para posicionarse como un líder en la región. 

Con cada visita realizada en los 100 primeros días de su mandato, Morsi ha adelantado lo que será el retorno de Egipto al primer plano de la política de MENA, una estrategia de liderazgo regional que nos ha sorprendido a todos. Lluís Bassets, Director adjunto de El País, comenta en un excelente artículo, “El protagonista inesperado”, que el “súbito” protagonismo exterior de Egipto es inesperado por dos razones: “Primero, por las dudas respecto a su torturada transición política, suscitadas por las relaciones competitivas entre dos fuerzas formidables: un ejército cuyo control sobre la economía real puede alcanzar al 30 por ciento del PIB; y una fuerza religiosa, los Hermanos Musulmanes, de profunda implantación social y amplio predicamento religioso y moral. Segundo, por la envergadura de las dificultades internas, empezando por el pésimo estado de su economía y sus finanzas”. Este reposicionamiento se concreta en cuatro vectores subregionales:

Acercamiento con Arabia Saudí

Morsi ha viajado en dos ocasiones a Arabia Saudita desde la jura de su cargo para incrementar la cooperación bilateral entre ambos países. “Arabia Saudí es uno de los principales actores regionales, miembro del G-20 y anfitrión de la secretaría de la Organización de la Conferencia Islámica, y desempeña un papel importante dentro de la umma islámica”, señala Ana Echagüe, Investigadora Senior de FRIDE en el Policy Brief “No hay que olvidarse del Golfo” 

Búsqueda de solución en el contencioso sirio mediante la creación de un nuevo “grupo de contacto”

Tras los esfuerzos fallidos por parte de la Liga Árabe y las Naciones Unidas para poner fin a la guerra civil en Siria, Morsi lazó en la Organización de Cooperación Islámica en La Meca en el mes de agosto la iniciativa de formar un grupo de contacto para Siria formado por Egipto, Arabia Saudí, Turquía e Irán. Durante las visitas a Beijing y posteriormente Irán, el presidente Morsi trató este asunto con sus homólogos. Issandr El Amrani, experto en ECFR y fundador del blog The Arabist, comentaba en un reciente artículo de ECFR “Morsi goes to Tehran, and Egypt gets its mojo back” que “en realidad Egipto no está en condiciones de ejercer la necesaria presión militar, económica o diplomática para lograr un gran avance. A lo sumo, puede trabajar con otros para reducir las tensiones, o actuar como mediador cuando las negociaciones se bloqueen”.

Reconciliación con Irán 

La participación de Morsi en la cumbre del Movimiento de Países No Alineados (MNA) en Teherán el pasado 30 de agosto marcó un giro sustancial de la política exterior, pues las relaciones diplomáticas se mantuvieron cuasi-congeladas desde 1979. La perspectiva de que Mursi utilice su posición para reparar los lazos con Irán ha sido objeto de acalorados debates en la prensa occidental e israelí. Issabdr El Amrani comenta en su artículo que “los temores de esta visita resultaron equivocados. Morsi no fue a Irán para forjar una nueva amistad. Fue allí para señalar que, cuando se trata de asuntos regionales, Egipto está de vuelta”. Por otro lado, Elijah Zarwan, experto sobre Egipto de ECFR, dijo a la BBC que “incluso los pequeños cambios en la política de Egipto hacia Irán vendrán sólo después de intensas negociaciones, incluyendo el apoyo de Teherán a Damasco”.

Defensa de la causa palestina 

Morsi también se reunió con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Majmud Abbas, donde anunció que “ha llegado la hora de la primavera palestina” y dio su apoyo al objetivo de Palestina ser admitido como miembro pleno derecho en la ONU.

Como dice Bassets, “la entrada del rais egipcio en acción como nuevo actor en el escenario internacional no podía darse con paso más firme y voz más diferenciada y potente”. La iniciativa española en este contexto se entiende como un paso acertado por el gobierno, y esperamos que los lazos económicos se traduzcan en una política bilateral más intensa entre España y Egipto.

Acerca de El Blog de ECFR Madrid

Oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR en sus siglas en inglés), el primer think tank paneuropeo.

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