Por Javier García Toni

El ascenso de las potencias emergentes, la demanda de recursos energéticos, el aumento del precio de las materias primas, la interdependencia y la globalización están propiciando un nuevo orden mundial diferente al que hemos conocido hasta hoy. Mientras la crisis económica azota a la Eurozona y Occidente se resuelve contra lo que ya parece un axioma -su decadencia-, los BRICS y el resto de potencias emergentes siguen reclamando un sistema internacional más acorde con sus intereses y aspiraciones. El mundo que empieza configurarse a principios de este siglo se presenta como uno dominado por un orden multipolar, más multilateral que nunca -aunque no por ello multilateral- y con protagonistas que miran al Pacífo.

En este contexto dominado por la urgencia de lo inmediato, lo importante se está dejando de lado. La globalización, que ya no es económica sino política, sigue su curso y Europa no puede quedarse atrás. Es por todo esto por lo que es más oportuno que nunca hablar del ensayo que me ha publicado el Instituto Universitario de Estudios Europeos de la Universidad San Pablo CEU. Se llama El planteamiento de las asociaciones estratégicas: la respuesta europea ante los desafíos que presenta el nuevo orden mundial, y está disponible tanto en la web como impreso.

En él defiendo que la Unión Europea, sumida en una crisis sin precedentes, está llevando a cabo una por ser un polo de poder dentro de este complejo nuevo sistema multipolar y global. El trasvase de poder desde Occidente hacia Oriente y la creciente importancia de los actores no estatales caracterizan el nuevo reparto del poder mundial al que la Unión Europea se enfrenta como actor global pero no como potencia global. Para tratar de responder a los desafíos que las instituciones europeas perciben que se derivan de este nuevo orden mundial se ponen en marcha las conocidas como asociaciones estratégicas, establecidas hoy como una de las prioridades del nuevo Servicio Europeo de Acción Exterior y puestas sobre la mesa tras el Consejo Europeo de septiembre de 2010. Qué son, cómo se definen y plantean, quiénes son los socios elegidos y por qué, qué se persigue con ellas y qué contenido estratégico tienen es lo que se trata de explicar a lo largo de este trabajo.

Ideas clave:

  • La Unión Europea se percibe a sí misma como un actor global llamado a velar por la cooperación multilateral y la gobernanza global, sin embargo no se la puede considerar una potencia global.
  • Las asociaciones estratégicas se presentan como un tipo de relación bilateral ‘especial’ entre la UE y otro Estado -socio estratégico- basadas en tres elementos clave: intereses mutuos y compartidos, importancia comercial y capacidad del socio para influir en los asuntos globales.
  • Los diez socios elegidos por la UE son Brasil, Rusia, India, China, Suráfrica, México, Estados Unidos, Canadá, Corea del Sur y Japón.
  • Las asociaciones estratégicas son una respuesta a los tiempos, pero con un planteamiento confuso, con actores muy heterogéneos. No funciona como categoría porque el contenido de cada una de ellas no es similar.
  • Que tu socio sea estratégico para ti no significa necesariamente que tú lo seas para tu socio: la Unión Europea no tiene por qué ser una contraparte estratégica en todos los casos.

Descarga aquí la publicación en PDF

Instituto Universitario de Estudios Europeos

Sígueme en Twitter: @JGToni

About these ads

Acerca de El Blog de ECFR Madrid

Oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR en sus siglas en inglés), el primer think tank paneuropeo.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s