Por El Blog de ECFR Madrid

Como parte del proyecto de ECFR titulado Reinvention of Europe, el investigador principal Sebastian Dullien examina el Pacto Fiscal como la base del creciente debate europeo sobre austeridad y crecimiento. Comienza el autor diciendo que hace menos de un semestre que el Pacto Fiscal ha sido llamado por los líderes europeos como el santo remedio que podría finalizar – de manera permanente –  el problema de la gobernanza “derrochadora” de la zona euro, y que podría recuperar la confianza a los mercados de bonos soberanos. Actualmente, este Tratado está siendo atacado fuertemente. Mientras que algunos países, como España, están soportando durísimos presupuestos de austeridad, la zona del euro ha retornado al clima de recesión y desempleo y se teme lo peor. El socialista francés François Hollande ha ganado puntos en la campaña presidencial tras confirmar que demandará la renegociación del tratado y la inclusión de elementos que promuevan el crecimiento. La ratificación también podría ser un peligro para la zona euro: algunos gobiernos han convocado referéndums sobre la cuestión, mientras que otros lo han incluido como parte de los programas de austeridad.

¿Es el pacto fiscal el verdadero culpable de priorizar esta dura austeridad? Para responder a este interrogante, el autor dice que es necesario examinar las actuales reglas fiscales que existen en Europa, junto con la austeridad que se está aplicando y se aplicará en los próximos años y una evaluación de lo que esto significa para el crecimiento económico.  Contra los pronósticos desalentadores ¿qué puede hacerse para que la austeridad en la zona euro no sea tan brutal, preferentemente sin las complicaciones incluidas en las renegociaciones del pacto fiscal en su conjunto? El autor argumenta que:

  • El pacto fiscal es sólo un elemento entre varios. El autor afirma que aunque el pacto fiscal es el cuerpo principal de la austeridad, no es el responsable, en la actualidad, de la planificación de la política fiscal y la austeridad de la zona euro. Al contrario, el Tratado del Pacto Fiscal incluye un abanico de medidas que se construyen sobre otra legislación europea ya existente.
  • Las viejas políticas sobre austeridad son las que conducen la zona euro. Tanto el Pacto de Crecimiento y Estabilidad y el Six-Pack (más que el Pacto Fiscal) determinan la mirada fiscal actual de Europa. Los programas severos de ajuste de España e Italia son parte principal de estas iniciativas legislativas.
  • ¿Qué cambios materiales produce el Pacto Fiscal? Algunos comentaristas (especialmente alemanes) esperan que un tratado multilateral promueva más al compromiso que una nueva legislación europea. En término reales, el impacto del Pacto Fiscal puede ser menor que el esperado por los observadores fiscales.
  • La austeridad “reprime” el crecimiento. Según el autor, éste es el principal diagnóstico y resultado de sus cálculos para este informe de ECFR: la consolidación planificada para 2012 del 1.5% del PIB de la zona euro, y otro del 1% para 2013. Los recortes presupuestarios en países tales como España alcanzan cerca del 3% del PIB en un solo año, mientras que en Alemania no se producirán recortes (o serán insignificantes).

¿Cuáles pueden ser los elementos para un Pacto por el Crecimiento? Teniendo en cuenta el limitado impacto material descrito arriba y las complicaciones diplomáticas causadas por la gestión del Pacto Fiscal fuera del ámbito habitual de los tratados europeos, existe el temor de ver cómo reaccionarán los mercados financieros a nuevas propuestas. Reabrir negociaciones del Pacto Fiscal si gana Hollande tendrá, por seguro, grandes resistencias por parte de Alemania. La solución más prometedora puede ser, tal como propuso Dragui, agregar un Pacto para el Crecimiento al Pacto Fiscal. El autor sugiere tres elementos necesarios, todos ellos sugeridos sin la necesidad de cambiar el Pacto fiscal:

  1. Permitir un período de ajuste más largo, lo que permitiría a los países europeos en crisis romper el espiral de contracción del PIB, luchando contra el desempleo y el déficit, y permitiendo a los países salir de la recesión antes de que más austeridad sea aplicada.
  2. Reorganizar la financiación del la inversión pública en Europa y que el BEI juegue un papel central. Los gobiernos nacionales podrían ceder/arrendar nueva inversión en infraestructura financiada por el BEI y pagar, tras un tiempo de uso, una tasa que cubra tasas de interés y depreciación. De esta manera, los gobiernos nacionales podrán reducir sus déficits fiscales y la deuda-PIB sin tener que cortar la inversión de futuro.
  3. Mitigar la crisis de los países más endeudados con límites a las tasas de interés excesivas. Un movimiento hacia eurobonos o a la introducción de un fondo amortizado de deuda europea (como recomienda el German Council of Economic Advisors) podría bajar significativamente tales tasas y ayudar a los países hacia la vía del crecimiento.

El autor finaliza diciendo que Europa puede dar este paso adelante, ayudando potencialmente a que se termine con este círculo vicioso y retornando al crecimiento económico.

Puede acceder a la versión completa original y en inglés de Reinventing Europe: Explaining the Fiscal Compact pinchando aquí.

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Acerca de El Blog de ECFR Madrid

Oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR en sus siglas en inglés), el primer think tank paneuropeo.

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