Por Cristina Casabón 

El estudio de las emociones en las relaciones internacionales intenta dar respuestas a un mundo cada vez más complejo donde las variables necesarias para conocerlo han de ir más allá de la razón, haciendo uso del extenso espectro de la percepción y la cognición humana. Un artículo muy interesante de Marta Salomón Moreno, “Aproximación al papel de las emociones en las relaciones internacionales” del Cuaderno 45 de la Escuela Diplomática de España, Nuevos ámbitos de la diplomacia y en la acción exterior, nos muestra cómo este campo de estudio, de relativa actualidad, trata de elaborar una investigación seria y rigurosa acerca del papel de las emociones en la esfera de las relaciones internacionales. Desde ECFR queremos compartir esta original aportación:

Conforme va siendo superada la tradicional división entre emociones y razón gracias a la aportación de filósofos, psicólogos y politólogos que defienden la “racionalidad” de las emociones humanas a la hora de, por ejemplo, tomar una decisión y redefinir un rumbo o estrategia hacia la consecución de un objetivo, podemos hablar de una incorporación del mundo emocional a las ciencias sociales, si bien, recuerda la autora, ésta es una incorporación tardía y todavía incipiente. Otros campos como la sociología ya estudian el mundo emocional, la “sociología de las emociones” es una nueva corriente que estudia la expresión de las emociones en la sociedad, la cual es herencia de grandes sociólogos como N. Elías, cuya obra El proceso de la civilización, es referencia clave, pero también de A. Comte, V. Pareto, E. Durkheim o M. Weber. En economía destaca la aportación de Jon Elster, en historia la de Lucien Febvre; ambos denuncian el descuido del estudio de las emociones en estas ciencias sociales.

Las relaciones internacionales no son una excepción, el indefinido mundo de las emociones –John Elster denuncia que la “falta de acuerdo sobre lo que tratan las emociones es paralela a la falta de acuerdo sobre lo que son las emociones”- se ha ido incorporando progresivamente como variable de estudio en este campo. Ya en 1954 aparece el primer análisis sistemático sobre procesos de toma de decisión en política exterior, Foreign Policy Decision Making, de Saynder, Bruck y Sapin, el cual se centraba en las emociones de individuos clave, dando lugar a la denominada primera ola en el análisis de modelos de elección, que se vio solapada por una segunda ola en los años ’60, -aquí hay que hablar de Perceptions and misperceptions in International politics de Robert Jervis, que destaca la importancia de las imágenes y las percepciones – y una tercera y actual corriente donde el constructivismo se abre camino como marco teórico del vínculo entre emociones y relaciones internacionales.

El constructivismo aplicado a las ciencias sociales, ignorado por corrientes realistas y neorrealistas, coloca en un lugar central el proceso de la formación de la identidad y los intereses de los países. Cabe mencionar novedosas y recientes aplicabilidades de esta teoría en áreas como la cooperación internacional, donde autores como José Ignacio Sanahuja destacan la importancia de la identidad y los valores en la cooperación española hacia América Latina. Comenta Marta Salomón que “al reconocer de manera explícita el vínculo entre emoción e identidad, esta corriente abre la posibilidad de entrar a valorar diversos escenarios en los que según este enfoque las emociones no pueden ser separadas de su contexto social”.

Pese a la incorporación progresiva de las emociones a la disciplina de las relaciones internacionales perdura un obstáculo metodológico relativo a la dificultad para medir y cuantificarlas como variables. No obstante, las denominadas “fuentes estéticas” (un poema, una ópera, una fotografía, un cuadro…) están llamadas a cumplir un papel esencial. Martha Nussbaum pone de manifiesto que éstas son capaces de capturar el significado o la realidad exterior y al mismo tiempo reflejar el contenido emocional que hay en esa realidad. Un ejemplo clásico del dualismo de estas fuentes estéticas, sostiene Salomón, suele ser el Guernica de Picasso.

Acerca de El Blog de ECFR Madrid

Oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR en sus siglas en inglés), el primer think tank paneuropeo.

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