Por Nika Prislan

La disminución del gasto de defensa en Europa llegó este año a su punto crítico con los comentarios de Robert Gates, el anterior secretario de defensa de los Estados Unidos. En su discurso de junio de este año, Gates se quejó de que la mayoría de los europeos gastan menos del 2% del PIB, lo cual estaría destruyendo lentamente a la OTAN. Gates también comentó que este tipo de diferencias aseguraban que EE UU tendría que cargar con más peso en la OTAN mientras que Europa podría especializarse en operaciones ‘blandas’: mantenimiento de la paz o ayuda al desarrollo. Su conclusión dejó las cosas bastante claras: “habrá una disminución de paciencia en el Congreso [estadounidense] a la hora de aumentar los recursos dedicados a defender a los europeos”.

En la diapositiva de la semana, los datos muestran los gastos de defensa en Europa y en EE UU que motivaron el enfado Gates. En 2009 Europa gastó 194 mil millones de euros en defensa mientras que EE UU gastó 498 mil millones de euros. Además, el gasto de defensa (n porcentaje del PIB) es 1,67% en Europa y casi tres veces más en EE UU, llegando hasta el 4,9%. La diferencia de gasto en defensa per cápita es aún más grande. En Europa se gastan 392 euros per cápita en defensa mientras que en EE UU se gastan 1.622 euros. Parece obvio que Gates estaba molesto porque EE UU no solo tiene que ser el ‘policía mundial’ sino que también tiene que pagar la OTAN y preocuparse por su futuro.

En realidad, no hay razón por la que Europa tenga que gastar tanto como EE UU. No tiene aspiraciones de ser una superpotencia y, además, sus economías están pasando por una de las peores crisis en las últimas décadas, cuando además se está demandando austeridad a los Gobiernos. Además los medios que los europeos utilizan son diferentes a los de los estadounidenses. La política exterior de la UE está basada en ‘poder blando’, es decir, en intentar convencer a otros de que deberían imitar su modelo económico y político. Por lo tanto los mejores medios para llegar a este fin son aquellos que ayudan a  construir instituciones democráticas en el extranjero o participando en las operaciones de paz, y no teniendo el ejército más grande del mundo dispersado por todo el planeta. Sin embargo, tampoco se debe negar completamente la seguridad y la defensa. Los europeos deberían encontrar una solución que esté a medio camino para que puedan tener una política exterior basada en el ´poder inteligente’ (tal y como lo describe el profesor de Harvard Joseph S. Nye) o lo que es lo mismo, una mezcla entre poder duro y blando.

Acerca de El Blog de ECFR Madrid

Oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR en sus siglas en inglés), el primer think tank paneuropeo.

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