Por Marisa Figueroa

“Lo mejor que pueden hacer los europeos es acostumbrarse a una década donde la norma será que los BRIC cosechen éxito tras éxito” dice José Ignacio Torreblanca en el capítulo II sobre el desplazamiento de las placas de poder mundial, en su libro La fragmentación del poder europeo. Se trata de un cambio tectónico de profundísimas consecuencias y que requerirá un cambio de mentalidad importante para los europeos.

A estas alturas del nuevo siglo, parece que nadie duda que el poder mundial que se articulaba en torno al espacio transatlántico se desplaza desde el meridiano cero (Greenwich) hacia el este (el Pacífico). Muchos analistas describen esta nueva situación a través de desarrollos o categorías conceptuales antagónicas: paso del multilateralismo a vivir en un mundo multipolar, debilidad institucional frente a la feroz competencia económica de los estados, del paradigma del “Consenso de Washington” basado en el libre mercado y el FMI, nos encontramos con el “Consenso de Pekín” o el “Consenso de Putin” que combinan de manera muy diferente el crecimiento económico con legitimidad política. Parece evidente que los países emergentes prefieren mantenerse al margen de cualquier gobierno mundial, salvo que sus intereses nacionales se vean afectados.

Es indudable que la China actual nos deslumbra por sus números. Es el país más poblado del planeta, tiene un crecimiento económico imparable y se ha convertido en una potencia energívora. Vistas las cosas desde aquí podemos afirmar que estamos entrando en una fase de Europa sin europeos, la crisis de la eurozona está minando el proyecto europeo y como la UE carece de combustibles fósiles (salvo el caso de algunos países), tenemos ante sí un escenario caracterizado por una creciente rivalidad energética. ¿Puede el proyecto europeo que se forjó en la década del 50 sobrevivir a un cambio tan fundamental?

De lo que se trata, tal vez ahora, es que Europa comience a trabajar y pensar con una paciencia estratégica. La pujanza de los emergentes ha sido tan grande que Jim O´Neill, el padre intelectual del concepto BRIC ha optado por revisar a fondo su trabajo, publicado a comienzos de la década pasada. Esperemos que Europa empiece a pensar sobre cuál es su papel en el siglo XXI.

Puede ver las diapositivas del power point del libro aquí.

Toda la información del libro La fragmentación del poder europeo está disponible en El Blog de ECFR Madrid

Puede acceder a la publicación de ECFR The Scramble for Europe sobre el reparto de Europa que hace China desde aquí.

Acerca de El Blog de ECFR Madrid

Oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR en sus siglas en inglés), el primer think tank paneuropeo.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s