Por Nika Prislan

Los problemas internos de China parecen que se triplican diariamente, despertando a la población china. Los problemas medioambientales causados por la Presa de las Tres Gargantas y la falta de agua en el norte del país, el descontento de los trabajadores emigrantes chinos causado por la desigualdad en el tratamiento  y las intoxicaciones de plomo de la población están últimamente agravando la situación interna, y con esto, el numero de protestas, huelgas y disturbios. Según Financial Times, el país más poblado del mundo tuvo 180.000 protestas, huelgas y disturbios el año pasado o, lo que es lo mismo, 493 al día; el doble del número que hace cinco años. Las causas internas vinculadas a un descontento general en China pueden llevar a ser algo mucho más grande de lo que cualquiera podría esperar.

Los problemas medioambientales

Desde el principio del proyecto de la Presa de las Tres Gargantas las predicciones sobre su grave efecto medioambiental han sido fuertes y claras. La construcción de la presa ha llevado al reasentamiento de 1.4 millones de chinos, muchos de los cuales aún no tienen hogares estables. Además, muchos ecologistas dicen que la presa, de un tamaño de 600 km, no solo ha cambiado el clima regional sino que también ha aumentado la actividad sísmica. Pero los problemas de la presa parecen pequeños en comparación con el nuevo proyecto que el gobierno chino está planificando:  la desviación de una parte del caudal de agua del rio Yangtzé, en el sur de China, a Beijing y al resto de los 440 millones de chinos que viven en el norte del país. El proyecto llevaría agua a una distancia de 1.300 kilómetros, costaría dos veces más que la Presa de los Tres Gargantas (62 mil millones de dólares) y forzaría el reasentamiento de 350.000 pueblos. Es evidente que los problemas medioambientales y sociales que causará este proyecto serán enormes, sin contar lo ya causado por la presa.

Las intoxicaciones del plomo

Los problemas medioambientales chinos son de sobra conocidos, pero las intoxicaciones a gran escala por el plomo empezaron a recibir publicidad la semana pasada. La intoxicación de más de 300 personas por una factoría de baterías de plomo y acido en Mengxi village provocó una huelga y subrayó los mismos problemas que están ocurriendo por el resto de China.  Se estima que hay más de miles de trabajadores sufriendo problemas de intoxicación de plomo en 9 de las 31 provincias que existen en China. Los efectos del envenenamiento pueden causar daños al cerebro, riñón, estomago y en casos extremos, la muerte. La gran escala de envenamiento se debe al poco estricto control chino y también por las fuerzas del gobierno por esconderlo;  muchos hospitales no quieren ni hacer análisis de sangre, incluso si las personas lo quieren pagar de su propio bolsillo. Al contrario, una situación así en los países europeos se clasificaría como una emergencia  de salud pública. La grave situación ya ha llevado a muchas protestas y huelgas  que en gran parte han sido silenciadas por el gobierno, pero que en el largo plazo, podría llevar a un arranque de gran tamaño.

Los trabajadores emigrantes chinos

Se calcula que en China existen 153 millones de trabajadores emigrantes que dejaron sus vidas rurales para ir a trabajar a las ciudades y zonas que están impulsando el gran crecimiento económico de la segunda economía más grande del mundo. Pero millones de estos trabajadores son los más discriminados en la sociedad china, en general por el hukou o ‘sistema de registración de hogar,’ que no les deja que tengan seguridad social o educación en sus nuevos domicilios. Además, muchos sufren las manos de las autoridades chinas que ha llevado a un incremento de protestas y disturbios. Por ejemplo, la semana pasado hubo dos disturbios grandes en Zengcheng. Uno, porque la policía china maltrato a una chica embarazada de 20 años que estaba vendiendo cosas en la calle y otro por la muerte de un trabajador que ocurrió bajo un orden de su jefe. El incremento de las protestas del lado de los trabajadores emigrantes promovió que un think tank del gobierno chino advertiese que ‘si los trabajadores emigrantes no fueran absorbidos en la sociedad urbana… muchos conflictos aumentaran.’ A pesar de esto, los trabajadores emigrantes siguen viviendo en entornos  sociales desfavorecidos.

A través de estos acontecimientos que han estado ocurriendo lentamente en China es posible ver que en el largo plazo ellos podrían llevar a un punto de ebullición, impulsando grandes reformas o incluso un cambio político en China. El incremento de las protestas, huelgas y disturbios señala que los chinos están cada vez menos felices con la situación económica y política de su país y cada vez menos interesados en dejarlo pasar, prefiriendo chocar con las autoridades. Aunque por ahora no parece que tendrán un efecto inmediato,  las injusticias y problemas  en la sociedad China y el esfuerzo de esconderlas por el gobierno chino se pueden ver por todos los lados. Y son estas injusticias y problemas mezclados y sus efectos que se triplican casi diariamente que podrían ser las semillas de un cambio inmenso en China.

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Acerca de El Blog de ECFR Madrid

Oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR en sus siglas en inglés), el primer think tank paneuropeo.

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