Por Javier García Toni

Ayer, 10 de marzo, tuve la oportunidad de asistir al encuentro ‘Acompañar la transición tunecina’ organizado por la oficina de Madrid de la Fundación Fiedrich Ebert Stiftung sobre democracia en Túnez.

Contamos con la participación de Abdeljelil Bédoui, economista, experto del Departamento de Estudios de la Union Générale Tunisienne du Travait (nombrado Secretario de Estado en el Gobierno de transición, pero no aceptó el cargo); Saida Garrach, abogada, Secretaria General de la Association Tunisienne de Femmes Démocrates; y Larbi Ghouikha, politólogo y periodista, profesor en el lnstituto de Prensa y Ciencias de la Información de Túnez. Entre los tres trataron de analizar cómo los actores internacionales pueden ayudar y acompañar a la tarea de democratizar Túnez, pese a que la responsabilidad es de la propia población del país.

La revolución llevaba tiempo gestándose. Ya desde 2008 se sucedían acontecimientos que iban haciendo mella en la opinión pública, tales como la crisis económica, el acuerdo de libre comercio firmado (dentro del Acuerdo de Asociación) con la UE, las elecciones fraudulentas de 2009 o la disposición de la primera dama para suceder a Ben Alí. El resultado es el que hemos vivido hace pocos meses: una revolución por la dignidad. Si bien no hay que perder de vista que todo puede ocurrir, la puerta para la esperanza está abierta. En numerosas ocasiones Túnez fue definido como un ‘laboratorio’, donde aún hoy todo es posible, ya que no existe un movimiento revolucionario tradicional, con líderes e interlocutores organizados. La incertidumbre es, por tanto, enorme.

Los ponentes detectaron tres graves amenazas para la revolución:

  1. Los ‘contrarrevolucionarios’, lo que es lo mismo, los integristas y los radicales islámicos. Pese a mantener un perfil bajo a día de hoy, siguen siendo numerosos y pueden organizarse.
  2. El partido de Ben Alí. Ha sido prohibido, pero podría reagruparse y presentarse con otros ‘ropajes’, conquistando de nuevo el poder perdido.
  3. Las fronteras libias. En Libia trabajaban 85.000 tunecinos que se han visto forzados a regresar. Van directamente a engrosar las listas del paro.

¿Qué reivindica Túnez a Unión Europea? En el encuentro se pusieron sobre la mesa 4 acciones concretas, que pueden tratar de arreglar el apoyo que Europa ha prestado al régimen de Ben Alí hasta su caída. Dichas acciones son las siguientes:

  1. Revisar y renovar el Acuerdo de Asociación Unión Europea – Túnez. El acuerdo, dijeron, es ‘asimétrico y pensado para el corto plazo’. Se sitúa al sur del Mediterráneo en la periferia, considerándolo más como amenaza que como oportunidad.
  2. Repatriar a los ‘mafiosos’, responsables del antiguo régimen tunecino, afincados en Europa a Túnez para poder juzgarlos. Además, reclamaron, la UE debe tratar de recuperar sus fortunas para devolvérselas al pueblo tunecino, dueños legítimos.
  3. No cortar el flujo turístico a Túnez. El turismo es un sector fundamental para la economía tunecina, y pidieron a los medios de comunicación europeos dejar de presentar a Túnez como un lugar peligroso o inseguro. Los enclaves turísticos, aseguraron, funcionan normalmente y la calma reina en el país. Eso es lo que debe llegar a los ciudadanos europeos para que no sientan miedo de viajar.
  4. Quieren fijarse en experiencias de transición democrática puestas en marcha tanto en Latinoamérica como en Europa. España o Portugal, por ejemplo, deben hacer valer su experiencia para asesorar a las autoridades tunecinas.

Muchos otros temas fueron tratados durante las 4 horas que duró, como el papel de los jóvenes, de las mujeres, de la central sindical UGTT o las redes sociales.

Hay esperanza para Túnez, fue el mensaje final. La responsabilidad es suya, pero tenemos mucho que hacer desde el exterior, y muy especialmente desde la Unión Europea. ECFR acaba de publicar un ‘Policy Brief’ titulado After the revolution: Europe and the transition en Tunisia, que trata exactamente este tema.

Anuncios

Acerca de El Blog de ECFR Madrid

Oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR en sus siglas en inglés), el primer think tank paneuropeo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s