Por Pablo Colomer

El viejo aroma maltusiano de escasez y conflicto vuelve a respirarse en el escenario internacional, al tiempo que los precios de las materias primas suben sin cesar. La semana pasada me topaba con un artículo de nuestro investigador Jonas Parello-Plesner en el que nos daba la bienvenida a una nueva era de escasez. ¿Prescindir de los dos coches y la moto en el garaje? ¿Del teléfono inteligente, la tableta, el ordenador de mesa y el portátil? ¿Del petróleo? ¿De la impresora a color? La verdad, no suena demasiado atractivo.

 

Si ya a finales del siglo XVIII y principios del XIX, cuando la revolución industrial ganaba velocidad, Thomas Robert Malthus alertaba sobre los peligros de una población en progresión geométrica y unos recursos que aumentaban aritméticamente (alguien tendría que liquidar la inoportuna brecha, advertía Malthus), pensemos en lo aterrado que se sentiría hoy el reverendo inglés al contemplar el crecimiento desorbitado de dos gigantes como China e India, a cuyas hambrientas bocas hay que sumar a las bocas (más hambrientas aún) de los países desarrollados, cuyos índices de consumo siguen siendo formidables.

China: 1.330 millones de habitantes. India: 1.173 millones. Y subiendo. Parello-Plesner explica que la sabiduría convencional afirma que los consumidores chinos e indios salvarán la economía mundial del declive, tomando el relevo de los consumidores occidentales. ¿Está el mundo preparado para unos niveles orientales de consumo similares a los occidentales, cuando estos estaban en su apogeo? La respuesta es: no demasiado.

¿Cuáles son las consecuencias de este maltusianismo remozado? Como ya hemos visto, uno es la subida de los precios de las materias primas. Para los países desarrollados estos supone un trauma: la economía cae, pero los precios no paran de subir. ¿Cómo combatir la complicada estanflación?

La solución clásica al problema maltusiano está en el desarrollo tecnológico. Pero la innovación no es barata, ni rápida. A nivel más abstracto, los expertos nos plantean la posibilidad de cambiar (de verdad) de modelo de desarrollo, poniendo el énfasis (con convicción) en el término sostenible. ¿Seremos capaces, los países desarrollados, de convencer a los que viene detrás de que no sean tan ávidos como nosotros?

Artículos de interés:

“Welcome to the age of scarcity”, Jonas Parello-Plesner. ECFR’s blog Whose World Order.

“Is Malthus back?”, Buttonwood’s notebook. The Economist.

Acerca de El Blog de ECFR Madrid

Oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR en sus siglas en inglés), el primer think tank paneuropeo.

Un comentario »

  1. […] Ayer tuve la oportunidad de entrevistar a Gonzalo Fanjul, asesor estratégico senior de Intermón Oxfam. Gonzalo ha escrito últimamente sobre seguridad alimentaria, tema que debería ser más que prioritario en las agendas de futuro de los dirigentes de todo el mundo. El índice de precios de alimentos de la FAO (con fecha de este mes, marzo de 2011) no deja lugar a dudas: los alimentos están más caros que nunca. Hemos batido el récord. El dilema que se plantea es enorme. ¿Seremos capaces de alimentar a una población mundial creciente, que cada vez demanda más productos, con unos recursos a los que les pasa todo lo contrario? ¿Vuelve el viejo dilema malthusiano? […]

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